Llegó como aliento de mar. Se percibía en los labios y con sus olores del sueño hecho presa me fui a descansar.
Se oían distantes los vientos. Entre aquel aliento hambriento me recosté mirando hacia el horizonte y su realidad; entre suspiros, susurros y ensueños en mi mente una leyenda se comenzó a relatar.
Que hermoso es dormir...
Se oían distantes los vientos. Entre aquel aliento hambriento me recosté mirando hacia el horizonte y su realidad; entre suspiros, susurros y ensueños en mi mente una leyenda se comenzó a relatar.
Que hermoso es dormir...

