Sunday, May 21, 2006

Te lo diré. (Más allá del horizonte)

Esta bien. Te lo diré sólo a ti. Después de todo has escogido el camino de los rosales, es casi como te lo imaginas. Encontrarás paredes cubiertas por rosales hermosos, verás que hay rosas de casi todos los colores y casi todos los perfumes.

A decir verdad es un lugar muy bonito y en todo momento puedes ver la luna.
Te advierto que debes tener mucho cuidado en cada paso, trata de no perderte mirando las flores, el camino es complicado y tropezar puede ser demasiado doloroso, eso sin contar que las espinas de esas rosas son extremadamente largas; te garantizo que razgarán tus ropas, tu piel y tu corazón en cuanto te distraigas. Esas heridas no cerrarán muy facilmente y tienden a sangrar durante mucho tiempo, las más peligrosas son las que se hacen cerca del alma Incluso cuando salgas de ahí seguirán sangrando durante el resto del viaje; cuánto tiempo, no sabría decirte, depende de la fuerza de tu espíritu y tu corazón.

Lo mágico de ese camino es que a pesar de lo desgarrador qu
e puede ser, muchos se encantan de atravesarlo, sin importar lo lástimados que puedan terminar. Como en todos los caminos tienes que avanzar lo más rápido que puedas, este camino es especialmente doloroso. Así que te pregunto si estas dispuesta a tomarlo. No lo sé, lo único que puedo hacer por ti entonces es hablarte un poco sobre los otros caminos.


Los matorrales... Los matorrales son extensos y bastante tediosos, te hablo de matorrales enormes, mucho más grandes que tú. Tapan toda luz que viniera del sol. Es el camino más oscuro; en realidad nunca podrás ver nada, es como hundirse en nuestro propio hastío ya que tampoco escucharás otra cosa que no sean tus pasos y el crujir de las ramas.

Por si f
uera poco, uno nunca sabe para donde ir ya que ni siquiera sabes por donde avanzar. Este camino es la cuna de la desesperación. Da igual si caminas con los ojos cerrados o abiertos pero te recomiendo que no intentes mirar jamás hacia atrás, sólo camina en línea recta y trata de correr entre los troncos y los desechos de las ramas, avanza lo más rápido que puedas. Sólo así podrás salir.


Finalmente el laberinto de espigas.
Como casi todo por estos lares, las espigas se levantan muy a lo alto y entre sus tallos se abren algunos caminos. Es un laberinto trazado con las lineas de la confusión y aunque es pequeño puedes tomar mucho tiempo en salir de ahí. Si tomas este camino de poco te servirá avanzar con el corazón en la mano, más bien necesitarás de todo tu ingenio. Las paredes son todas espigas, y por lo tanto no es difícil atravesarlas; sin embargo no te recomiendo que lo hagas, ya que cada vez que lo haces tu piel quedará salpicada por un polvo que libera cada ramillete. Ese polvo tiende a ser muy pesado a la larga y tiende a meterse en los poros y hacer algunas llagas en la piel, normalmente hacen heridas muy profundas. No te detengas a descansar a menos de que sea muy necesario. En las noches sentirás que puedes escuchar pasos; digo sentirás porque no me consta, hay quienes rumoran que en este laberinto también habita un minotauro, yo jamás lo he visto. Espero no tengas que averiguarlo.


Me duele no poder acompañarte en esta jornada. Pero siempre estaré dejando pistas, pronto te hablaré del jardín del castillo, descubrí algo nuevo que contarte. Espero encontrate pronto por aquí, por allá o por donde nos ilumine el tiempo.

Wednesday, May 10, 2006

Más allá del Horizonte... El descanso de la Luna

Después de haber cruzado todo tienes que llegar al desierto llamado Soledad. Ahí no hay nada, sólo un calor que puede freir los pensamientos antes de que llegues a razonarlos. Más allá, una franja de mar. Es todo un alivio encontrarla, apenas puedes esperar para meterte al agua pero cuando te sumerges te das cuenta que sabe a lágrimas... Es inevitable llorar. Trata de nadar lo más rápido que puedas, antes de que la sal te ahogue y antes de que se te cierren los ojos de tanto llorar, los necesitarás para el laberinto de Espigas. En la otra orilla te darás cuenta que hay muchos caminos, todos llevan a las montañas y aquí es dónde puedes darte el lujo de elegir. Los matorrales, los rosales, el bosque, o el laberinto de espigas. Se rumora que el laberinto es la ruta más corta pero a la vez la más complicada. Y aunque he cruzado todas estas rutas sólo puedo hablarte del bosque. Es un lugar misterioso, de día es casí imposible avanzar porque todo es idéntico, fue creado para confundir a los viajeros, de noche es imposible avanzar, ni siquiera podrás ver tu mano frente a tu rostro, además de que da la sensación de que alguien esta detrás tuyo en todo momento. Debes cruzarlo en zic zac, de sur a norte y de norte a sur, ve avanzando hacia el este y seguramente podrás cruzarlo. Bueno, eso en caso de que escojas el bosque, pero de cualquier manera llegarás a las montañas, sólo tienes que escalarlas, son peligrosas pero son un descanso comparado con lo que viene después. La plancha de hielo, que es la siguiente etapa de tu travesía. Nunca te detengas o se te congelará la sangre, tienes que soportar el frio o quedarte ahí congelado. Llegarás al castillo de espejos, esta te aseguro es la parte más difícil de todo el viaje, quizá no sobrevivas, te lo advierto de esta manera porque no puedo decirte que encontrarás allá, sólo te pido que lo enfrentes. Si lo logras, saldrás por el jardín del castillo y verás el horizonte con forma de Luna, lo que sigue del viaje es donde me he quedado. Quizás lleguemos juntos, la única pista que he encontrado es una pequeña leyenda en una piedra que dice "Vive soñando o muere dormido" Me viene tanto a la cabeza...


"Reflejo Lunar"
Remedios Varo