
De todos modos estas por aquí; no te preocupes, con decirte que hasta tu mirada puedo sentir. Tienes bonitos ojos, aunque no te gusten a ti… tienes sonrisa de anhelo que me inspira a escribir por ti, para ti y tienes los labios muy dulces aunque eso sólo lo imagino y lo recuerdo al fin. Un día voy a robarte un beso. Otro día voy a tomarte la mano y voy a llevarla a mi rostro, quiero sentirte con mi mejilla, quiero reflejarme en tus ojos y dejarme llevar por tu fantasía. Voy a intercambiar contigo mis sueños y trataré de no despertar más un día, porque de lo contrario será como el final de estas letras. Un despertar callado, distante y sin la magia de tu alegría… Ni la belleza que representas ni la ausencia de mi agonía.