Hoy no puedo ver tu cara. Sólo puedo imaginar tus gestos, interperetar tu silencio y lo que dejan escapar tus letras. No puedo escucharte, sin embargo sé como entenderte, como si fueras parte de mí. Quizá eso es lo que importa, lo demás podría ser vanidad o reglas sociales. Es sólo que te siento lejos, no es que lo estés, al menos no para mí pero así lo siento, quizá sólo lo siento y no es así. Da igual, realmente no importa tanto. Hoy no puedo sentir tus manos, mucho menos tu mirada y la realidad es que de todo esto sencillamente no sé nada.
Te extraño.
