
No podía confiar en mis ojos y lo poco que percibía me dejaba más perdido que despierto. Era un espectaculo de luces extinguiéndose, eran los prados sin luz, el legendario escenario de "La Eterna" la obra más vieja de todos los mundos. La función estaba empezado, quizá jamás terminó. Ella se divertía cantando:
Entre el público estaban mis memorias, estabamos todos juntos; sin embargo, estaba solo. La obra ha durado ya varios meses, el público va creciendo poco a poco. Hubo días en que tuve que alimentarme de palabras, hubo otros donde me quedaba perdido en mi ausencia. Así me di cuenta que aun en mi soledad, ella siempre estaba ahí... "Entre más me buscaba yo más la deseaba y entre más me besaba yo más me moría".
"Es el tiempo de la nada, es la era del silencio, aquí es donde todos callan, aquí no encontrarás aliento. Laberintos de pasiones, laberintos en el tiempo, sombra y nada, abismos en tu cuerpo. Es el tiempo de la nada, es la era del silencio, aquí es donde todos gritan y se quedan sin aliento"
Entre el público estaban mis memorias, estabamos todos juntos; sin embargo, estaba solo. La obra ha durado ya varios meses, el público va creciendo poco a poco. Hubo días en que tuve que alimentarme de palabras, hubo otros donde me quedaba perdido en mi ausencia. Así me di cuenta que aun en mi soledad, ella siempre estaba ahí... "Entre más me buscaba yo más la deseaba y entre más me besaba yo más me moría".
Extrañaba los días tranquilos, llenos de paz en Luna Blanca, extrañaba los prados verdes y la arquitectura de marmol y plata, pero sobre todas las cosas, extrañaba un fragmento de mi alma que había sido perdido buscando algo que ni siquiera comprendía. Y ahora estoy aquí, infiltrado en la nada, en mi mundo, en su encierro, en el viejo escenario de siempre, donde todos actuan sonrisas perfectas, donde todos tienen vidas de ensueño y donde todos tragan el dolor que no quieren mostrar.


