Llovía, los rayos alumbraban el paisaje. Yo me perdí mirando la ventana y las montañas; mientras, el agua lo hacía ver todo borroso. Esa noche daba principio y final a una etapa más de mi vida y esta tormenta le dio la bienvenida a este día que como cada año festejo para mí y para los que amo. Y por ellos hoy escribo esto.
Porque siempre están para mí, porque siempre están ahí y ustedes saben que yo no tengo mejor manera de agradecerles que regalándoles este escrito. Ustedes saben quienes son, los que siempre están conmigo, los que estuvieron y los que llevo bien adentro atados en lo que queda de mi corazón. Hay quienes llevan conmigo varios años, otros lo mismo que llevo de vida, y como sorpresa unos pocos que llegaron hace no mas de seis meses.
Quiero que sepan que son mi fuerza, mi apoyo y que en parte, gracias a ustedes mi vida es lo que es. Algún día se conocerán todos y como hoy lo festejaremos, como si no hubiera un mañana, como si hoy fuera eterno.
Porque siempre están para mí, porque siempre están ahí y ustedes saben que yo no tengo mejor manera de agradecerles que regalándoles este escrito. Ustedes saben quienes son, los que siempre están conmigo, los que estuvieron y los que llevo bien adentro atados en lo que queda de mi corazón. Hay quienes llevan conmigo varios años, otros lo mismo que llevo de vida, y como sorpresa unos pocos que llegaron hace no mas de seis meses.
Quiero que sepan que son mi fuerza, mi apoyo y que en parte, gracias a ustedes mi vida es lo que es. Algún día se conocerán todos y como hoy lo festejaremos, como si no hubiera un mañana, como si hoy fuera eterno.
Gracias.


