Tuesday, August 07, 2007

La Mística y el violín


Parecía una niña, ella cantaba y reía, soñaba y lloraba. Ella se iba, venía y sólo dos veces él pudo encontrarla. Era la Mística y su violín, señora de sueños lejanos y mundos antiguos, hermana del llanto y la alegría. Sus ojos eran grandes y profundos, en el fondo guardaban una tristeza añejada y desesperación por vivir. Su vida era un misterio y su mundo era una historía abstracta que no tenía fin. Su pierna estaba sujeta en cadenas de plata que a veces llagaban su piel, aun así luchaba siempre por verse contenta en su mundo, aunque fuese imposible, aun así lo lograba y reía imaginando su complicado porvenir.

El guerrero Guardián era el simbolo de la lealtad de otros tiempos, era un soldado, un mercenario y viajero que siembre buscaba un motivo para vivir. Nacido de un sueño visionario, sobrevivió a las guerras de Luna Blanca. Viajaba entre ideales y nuevos retos hasta que por vez primera la encontró.

Así fue como se conocieron, cada uno en otro lado del muro de una habitación
. Al
poco tiempo el viejo guardián juró protegerla. Luchó por ella más no pudo jamás sus cadenas romper y esas mismas cadenas un día la hicieron desaparecer. Y sin saber más dónde un día en un sueño la encontró pero no pudo acercarse. La Mística tocaba su violín y cantaba llorando...

Finalmente despertó, ella desapareció. El Guardián la sigue buscando pero aun para él es difícil regresar a un sueño después de despertar. Hoy no sabe si vive o murió, si llora, canta o sueña, pero él siempre la conserva y la llora en su viajar.