Ella se quedó a dormir en la luna, en la parte del cielo que nunca encontró, en el suelo plateado del mundo de sueños, como hada de un tiempo que no sucedió.Ella se quedó a dormir en la luna, en el mundo de sueños que no tiene fin, desde ahí su mente se unió con los cielos, se hundió entre los mares de su mundo y de aquí.
Dicen que su llanto rompe las horas, que pocos lo han podido escuchar, que esconde un corazón de relatos tardíos, que se pierde entre trazos de un sólo sí, como una pintura y su caballete, como un lienzo alado de tonos marfil.
