
Toca, toca y sigue tocando mientras todo se obscurece, mientras la noche es más larga y la penumbra más negra. Toca y sigue bailando con las pobres luces rojas que dibujan tu silueta. Toca, baila y grita, que la musica te robe el alma, toca muere y vive, toca llora y sueña. Grita toca y baila, dime para qué sirve la vida, para que sirve la muerte y si hemos de quedarnos aquí mirando que todo tenga sentido.
Pintura: Tango, por Daniel Jácome
