Tuve el valor de buscarte, de hablarte, quisiera poder sonreírte, mirar tus ojos y finalmente… No sé, quizás regalarte un sueño. No sé cuanto falta. ¿Para qué? Tampoco lo sé pero sé que estamos por ahí… Allá y aquí. Me alegra saludarte, darte la bienvenida a esta que es mi vida y jugar un poco con las letras. Palabra por palabra, misterio por misterio, frase por frase, cada segundo, sin saber que es para ti, sin saber que viene de mí. Terminar cerrando el silencio que nos separa, quizá más a ti que a mí.“Desde donde nacen los sueños y hasta donde puedes leer lo que escribo por ti”.