
Cabalgaban dos jinetes a través de las montañas. Iban a todo galope entre sueños y estrellas, con el corazón en las riendas y la mirada en el aire. Competían dos jinetes acelerando su trote, cada uno por llegar a la meta, por llegar a verla y una vez ahí... ser felices.
En la tremenda llanura no podían verse, tan sólo podían sentirse y solamente odiarse. Buscaban atentos señales de vida, señales de un paso hacía la gran embestida. Corrían dos jinetes explotando sus almas a uno lo guiaba la luna y al otro el pasado.
Al final el destino los pierde, la justicia evapora su meta y hoy nadie sabe qué pasará.
En la tremenda llanura no podían verse, tan sólo podían sentirse y solamente odiarse. Buscaban atentos señales de vida, señales de un paso hacía la gran embestida. Corrían dos jinetes explotando sus almas a uno lo guiaba la luna y al otro el pasado.
Al final el destino los pierde, la justicia evapora su meta y hoy nadie sabe qué pasará.

1 comment:
O cada día te conozco más o cada día eres más transparente al escribir. Saluditos.
Espero que sepas quien es yo porque luego te equivocas.
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