Friday, October 10, 2008

Al diablo (al cielo)


Es la 1 am. Aún tengo que manejar por lo menos treinta minutos antes de llegar a casa. Es una noche preciosa, se ve muy linda la luna y las calles están parcialmente vacías, cosa que permite en buena medida, descubrir la ya muy oculta eficiencia de las avenidas mexicanas. Puedo recorrer todo Conscripto en menos de cinco minutos, con los vidrios abajo, sintiendo el aire frío de una noche adornada de luces urbanas y pocas estrellas.

A distancia s
e escucha la sirena de una ambulancia o una patrulla, hay algo de tráfico en el periférico. Cuando me incorporo al bloque de autos puedo ver las caras cansadas, otras ya más bien resignadas a este legado de una ciudad sobre poblada, llena de desesperación y suciedad. Subo el volumen del radio, prefiero no pensar. Prefiero ignorar esta clase de situaciones, ya ni siquiera tiene caso molestarse.

Vuelvo la mirada al cielo, trato de encontrar estrellas y sonrío al recodar tu cara. Sin darme cuenta (por estar pensando en ti) me encuentro libre del tapón provocado por el auto que se volcó en el carril central (ojalá esa gente esté bien) acelero para tratar de alejarme de esa zona. Bajo todas las ventan
as, abro el quema cocos, subo el volumen del radio y trato de abrazar ese instante de noche, música y soledad (si lo han vivido, saben a que me refiero). Entonces transcurren treinta minutos y me encuentro ya llegando a mi casa. Abro la puerta del carro, le digo a mis pensamientos que bajen, le digo a mi alma que baje y me doy cuenta que olvide mi corazón en tu casa.
hmmm...
=)

2 comments:

Erranteazul said...

Mientras tu alma viaje contigo, todo estará bien.

Chida forma de describir al angustioso DF. ¿Aún puedes ver ahí la Luna?

Es lo que yo llamaría una fuga. Volúmen, vidrios abajo, el quemacocos y...el corazón...en lontananza.

Chido, chido, chido!

Jo Pelerín said...

Y me doy cuenta de que olvidé el corazón en tu casa... ¡Wow! Increíble manera de terminar el texto.

Últimamente he disfrutado la brisa fría, la lluvia inesperada y la extraña soledad como nunca las había disfrutado. Leer tu texto y la manera en que describes la inusual belleza de una carretera sin tránsito me hizo recordar torrentes de sentimientos...

Por cierto, muchas gracias por dejar un comentario en mi blog =D De verdad me da gusto que te agrade lo que escribo, y gracias por ofrecerme tu correo =D Espero que podamos platicar un día de éstos.

De "te adoro", tienes razón, es un texto inconcluso, y deseo que cada día puedas agregar una letra más para aquella a quien va dirigido.

¡Hasta pronto!
Jo